La mitología vasca no son fábulas, sino la forma que tenían nuestros antepasados de interpretar la realidad. En los personajes de la mitología vasca, como Mari, Lamia, Sugar o Tartalo, hay algo de verdad (y de historia). Quizás por eso nos atraen tanto los seres mitológicos de Euskadi. Acompáñanos por este viaje para descubrir los personajes mitológicos vascos más importantes. ¡Que no solo tenemos brujas!

Mitología vasca: personajes

Antes de meternos de lleno a hablar de Mari y del resto de personajes de la mitología vasca, tenemos que hacer una aclaración. Tal y como explica Luis Garagalza, la mitología vasca es "nocturna", se centra en el interior de las personas, la naturaleza y la recreación del presente.

Aquí no vamos a encontrar grandes dioses del Olimpo ni héroes superpoderosos. Nuestras leyendas son telúricas (relacionadas con la Tierra) y lunares (de la noche). Por eso nuestros antepasados estaban tan conectados con ellas.

Dicho eso, veamos cuáles son los personajes de la mitología vasca más importantes.

Mari

Mari mitología vasca

Es el todo, la reina de la naturaleza y de la tierra. Se cree que Mari es una de las diosas más antiguas de la mitología vasca y se la suele representar con cuerpo de mujer, ropajes verdes y a veces en forma de árbol. También rodeada de fuego, como un arcoiris en llamas o una mujer con parte de animal. Su consorte es Sugaar y sus hijos Mikelatz y Atarrabi.

Está presente en casi todas las cimas de los montes vascos, teniendo su morada principal en el Anboto.

Mari controla el clima y el interior de la tierra, y tiene como misión castigar a los hombres mentirosos, orgullosos y ladrones. Es la única fuente de vida que se sostiene bebiendo de manantiales y pozos, del Sol, de la Luna y de la tierra húmeda.

En Euskadi vela todas las casas que tienen un Eguzkilore en su puerta, frente al mal de Gaueko.

Sugar

Sugar mitología vasca

Es el consorte de Mari y padre de Mikelatz y Atarrabi. Sugar, Sugaar o Herensuge podría haberse incorporado al conjunto de personajes de la mitología vasca muchos siglos después que Mari, cuando los vikingos se asentaron en Hondarribia. Tiene paralelismos con Júpiter y con el Thor nórdico, y se le suele asociar a la tierra, el inframundo.

La leyenda cuenta que de la unión de este y una princesa escocesa huida en Mundaka, nació Jaun Zuria, el primer señor mítico de Bizkaia. Los habitantes vascos creían que auguraba tormentas y que vivía en Muragain comiendo ganado y en la Peña de Orduña ingiriendo personas. Oficialmente vive en Agamunda y Atarreta.

Amalur

Amalur mitología vasca

Amalur es la Madre Tierra, origen de todas las cosas y creadora de Eguzki, el Sol; de Ilargi, la Luna; y de Eguzkilore, la flor del sol, que se suele colocar en las puetas de las casas para protegerlas de los malos espíritus.

Este personaje de la mitología vasca se asocia habitualmente con Mari, la divinidad suprema de la mitología vasca.

Mikelats

Mikelats mitología vasca

Es uno de los hijos de Mari y Sugaar; el más perverso y dañino. En la antigüedad se creía que Mikelats era el responsable de enviar la tormenta y la piedra sobre la costa vasca.

Los expertos apuntan a que tiene influencias vikingas porque, tanto visual como simbólicamente, comparte muchas cosas con el dios nórdico Thor. También se le suele confundir con el propio Sugaar y con Hodei, el máximo exponente del rayo y la tormenta que acechaba a los agricultores.

Atarrabi

Atarrabi mitología vasca

Es el otro hijo de Mari y Sugaar, el símbolo del bien. Atarrabi estudió junto a su hermano en la cueva de Etsai, el Diablo, y a cambio de sus enseñanzas, este les pidió que uno de ellos se quedara. Le tocó a Miketlats, pero Atarrabi era tan bueno que se sacrificó por él. Junto al Diablo aprendió muchas cosas, pero en un momento de descuido conseguiría escapar. Sin embargo, Etsai logró atrapar su sombra, que permaneció en la cueva. Atarrabi se hizo cura, y se cuenta que en los momentos de consagración su sombra aparecía tras él. Por eso años después le pidió al sacristán que le matara justo en ese instante, para escapar por fin del Diablo. Así lo hizo, y unas palomas se llevaron su cuerpo.

Atarrabi está asociado con la constelación de Escorpio y con la leyenda del fraile Pedro Agerre Axular.

Lamias

Lamias mitología vasca

Lamiak son la versión vasca de las Lamias de la mitología griega, las sirenas, ninfas, hadas —y similar— que luego se extendería en la antigüedad por todo el continente europeo.

En la mitología vasca, las Lamias se representan manteniendo ese perfil de seductora mortal y acechadora de niños, pero con unas formas propias; cola de pez, pies de pato y garras de ave como manos. Viven en los ríos y las fuentes, tienen largos cabellos con los que atraen a sus presas y que peinan con unos peines de oro preciosos.

Galtzagorris

Galtzagorris mitología vasca

Pequeños seres de la mitología vasca, los Galtzagorris visten pantalones rojos y se ocultan en alfileteros. Viven con Olentzero y Mari Domingi a quienes ayudan con sus tareas. Y es que ese es el rasgo que distingue a los Galtzagorris, su carácter servicial y de ayuda, que no paran de trabajar.

Hay muchas leyendas alrededor de estos duendes, algunas vinculadas a la noche de San Juan, que es cuando podrían ser atrapados.

Desde luego los verás en las cabalgatas de Olentzero y Mari Domingi cada Navidad.

Akerbeltz

Akerbeltz mitología vasca

Deidad para las brujas y terror para los cristianos. Akerbeltz es el macho cabrío negro que Goya retrató en su famoso cuadro "El akelarre". Eso sí, a diferencia de lo que sucedía en el cristianismo, en Euskadi Akerbeltz no estaba asociado a la encarnación de Satanás o Belcebú.

Este personaje de la mitología vasca es simplemente un espíritu que vive en el interior de la tierra y, en ocasiones, un dios que protege a los animales y las casas. De hecho, no era raro encontrar caseríos con una cabra negra para proteger al ganado. Era quien presidía las temidas misas negras a las que acudían las brujas que persiguió la Inquisición.

Sorginak

Sorginak mitología vasca

Son las brujas en euskera y en torno a ellas hay muchas historias. Las Sorginak tienen funciones sanadoras, por eso son parteras y curanderas. También se les asocia como ayudantes de la diosa Mari.

La leyenda dice que se reunían por la noche para realizar akelarres en los que invocaban a Akerbeltz, el macho cabrío negro.

Basajaun

Basajaun mitología vasca

¿Trolls, ogros o yetis? Basajaun en la mitología vasca es una compilación de diferentes leyendas precristianas repartidas por el continente europeo.

Los antiguos vascos creían que era el Señor del Bosque, el primer poblador de la zona y quien descubrió la agricultura antes que los humanos. Algunas teorías sugieren que podría estar inspirado en el primer contacto que tuvieron los hombres de cromañón con los neandertales.

Basajaun siempre está acompañado de su esposa Basandere y, a diferencia de Tarttalo, no posee un carácter agresivo. Se cuenta que Martin Txiki, quien representa al hombre en la mitología vasca, le robó sus conocimientos para llevarlos al resto de la humanidad.

Urtzi

Urtzi mitología vasca

Vinculado con Júpiter y el Thor nórdico. Urtzi es uno de los personajes de la mitología vasca más importantes. Es el dios del cielo y su nombre está asociado a los relámpagos, los truenos, el granizo, la lluvia y el resto de temporales.

A él le debemos dos días de la semana (el jueves y el viernes) y, aunque ya estaba en la cultura vasca antes de los romanos, su aparición fue posterior a la de Mari. Por eso tiene menos presencia en las leyendas. Eso sí, es el único ser que habita en el cielo de nuestra mitología, y eso le da un papel especial. Se creía que era la luz celestial y que protegía a la Tierra de toda amenaza.

Tartalo

Tartalo mitología vasca

Sí, hablamos de la versión del famoso cíclope de la mitología griega. Solo que nuestro Tartalo tiene raíces y costumbres asociadas con la naturaleza vasca.

Hablamos de un pastor gigante y tuerto de gran carácter y muy malvado que se dedicaba a comerse los rebaños y las personas cercanas a las montañas. También se le conoce como Torto o Anxo, según la zona, y las leyendas cuentan que poseía un anillo mágico para cazar a sus presas.

Para encontrarlo había que ir a sitios como el monte Erreniega o, especialmente, el monte Saadar. Allí se encuentra el dolmen Tartaloetxea en su honor.

Gizotso

Gizotso mitología vasca

Es el hombre lobo de la mitología vasca. Este ser mitad hombre y mitad lobo aparece de noche en los bosques, a veces arrastrando cadenas, donde acecha a sus víctimas.

Una de las leyendas en torno a Gizotso dice que mutiló a una mujer en Zeanuri.

Jentilak

Jentilak mitología vasca

Su nombre viene de "gentilis", una palabra que se utilizaba para denominar a las personas no cristianas. Los Jentilak, sin embargo, ya aparecen en leyendas previas a los romanos, cuando tuvieron que huir igualmente a las montañas y las zonas más altas de Euskadi huyendo de los nuevos dioses indoeuropeos.

La cuestión es que siempre se les ha representado como figuras con fuerza sobrehumana que lanzaban grandes piedras desde muy lejos. Ellos habrían sido los constructores de dólmenes y cromlechs, manteniéndose al margen de la sociedad por su condición de paganos. Además, se cree que el último superviviente de ellos se convirtió al cristianismo convirtiéndose en el Olentzero.

Gaueko

Gaueko mitología vasca

Dios de la noche y de las tinieblas, es uno de los seres de la mitología vasca que más miedo da. Se mueve en la oscuridad y, aunque puede cambiar de forma, se le representa como un lobo o un animal.

El lema de Gaueko es algo así como "La noche para los de la noche, el día para los del día", por eso ataca a quienes no respetan la noche.

Se dice que para protegerse de Gaueko debes colocar una eguzkilore en la puerta de tu casa.

Ya ves que la mitología vasca es súper original y de ella podrían salir miles de novelas, películas y hasta canciones. Los personajes mitológicos vascos son una joyita que tenemos que cuidar y conservar.